¿Sobretitulados?

Alfred Mauri Martí

Doctor en Historia y profesor de la ESAGED

Sobretitulados

Desde hace tiempo esta expresión aparece a menudo para referirse a la paradoja del titulado superior sirviendo hamburguesas. La utilicé recientemente en los debates de la XI Jornada de estudio y debate organizada por la Asociación de Archiveros – Gestores de Documentos de Cataluña, en un sentido distinto, pero que también nos sitúa frente a una cierta paradoja: existiendo profesionales cualificados en una disciplina como la archivística y gestión documental, ¿qué razón o razones explican su escasa penetración en el sector privado?

Ciertamente, una primera me parece obvia y está en nuestras manos: el sector privado espera soluciones y tangibles. Esto es, unos resultados medibles en el contexto de la actividad de negocio. Solemos esperar, demasiado habitualmente, que nuestro posicionamiento profesional provenga del anuncio concreto que nos reclame de manera explícita como archiveros – gestores de documentos. Sin duda es un error y debemos comprender, sin más rodeos, que de lo que se trata es de descubrir aquellos espacios profesionales en los que podemos aportar valor, con independencia de la denominación bajo la que se formulen.

Pero en esta situación hay dos partes y, también demasiado a menudo, la interpretamos en clave de autoculpabilización (no sabemos interpretar qué quieren) o de autocomplacencia (no se explica que no nos “quieran”).

Estas posiciones dibujan una realidad compleja, que se acrecienta al valorar las combinaciones posibles entre las distintas situaciones esbozadas, pero dejan de lado una de las causas que no suelen aparecer en estas valoraciones un tanto de “autoflagelación”:  la infraformación de muchos de los responsables que están al frente de organizaciones públicas y privadas. Como consecuencia de ello, su incapacidad para incorporar la información y los documentos como un activo y explotarlo como tal. Sigue habiendo un déficit importante en la formación de estos perfiles profesionales que se acaba reflejando en el paisaje documental de muchas organizaciones (en soporte papel y/o electrónico): los documentos como residuo.

No hay duda de que debemos seguir preocupados y orientar nuestros esfuerzos en la mejora y actualización de nuestra propia profesión, pero se hace indispensable una presencia sólida en los ámbitos de formación de quienes tendrán responsabilidades directivas. Esta preparación insuficiente es en muchos casos evidente por la incapacidad demostrada ante la gestión de una situación de crisis, en la orientación puramente lucrativa de la actividad de negocio y en la consideración del trabajador como mero instrumento.

Algo nos falta a los archiveros. Algo les falta, también, a los directivos.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s