Maniáticos normales

Pere Guiu Rius

Dr. Ingeniero Industrial en Organización, profesor de la ESAGED y miembro de la Comisión de Ingenieros Industriales en las Administraciones Públicas en el COEIC

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Hiedra común o Hedera helix tapiza parte de un edificio universitario en el Recinto Mundet de Barcelona. Fotografía del autor, 2016.

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Según el diccionario de la Real Academia Española (RAE), una “manía” es una preocupación caprichosa y a veces extravagante por un tema o cosa determinados.

Asimismo cuando consultamos “normal” nos dice: que, por su naturaleza, forma o magnitud, se ajusta a ciertas normas fijadas de antemano.

Me permito detallar algunas de las manías habituales que recuerdo haber detectado en nuestro colectivo:

  • Aboulomanía. Incapacidad de tomar decisiones: eliminar un documento ahora o dejarlo para más tarde.
  • Ablutomanía. Lavarse las manos cada poco tiempo: para eliminar polvillo de ciertos documentos si no usamos guantes.
  • Automanía. Compulsión hacia la soledad: ¿Podremos estar un día sin visitas y adelantar trabajo?
  • Bibliomanía: Interés excesivo en buscar donaciones de toda clase: libros, fotografías, documentos…
  • Eremiomanía. Deseo irresistible por la calma: algunas veces es conveniente repetir el mantra ”Om”
  • Ergomanía. Deseo obsesivo por trabajar: si algunas visitas inoportunas nos dejan, claro.
  • Escribomanía. Deseo obsesivo por escribir: informes, estadísticas, formularios…
  • Fotomanía. Deseo irresistible por la luz: en los archivos acostumbra a faltar la luz natural.
  • Glazomanía. Interés obsesivo por hacer listas: tenemos un ejemplo en este escrito.
  • Heliomanía. Anhelo incontrolable por el sol: buscando la alegría del sol mediterráneo.
  • Onomatomanía o la obsesión por repetir ciertas palabras durante cierto tiempo: ahora mismo lo buscamos, ¿Es esto lo que necesita? ¿Puede esperar que acabe la llamada telefónica?…
  • Paramanía. Impulso irresistible de derivar alegría en las quejas: cuando el sentido del humor nos permite sobrevivir a algunos muy pesados.
  • Queromanía. Compulsión hacia la alegría: encontrar un documento, un expediente o un legajo “extraviado” es motivo de honda satisfacción.
  • Sofomanía. Estimación excesiva por los propios conocimientos: a ver si no podemos presumir de nuestros estudios, cursos y seminarios especializados, que buenas horas nos han costado.
  • Timbromanía. Entusiasmo anormal por los sellos: ¿Quién no se ha emocionado al encontrar un sello antiguo entre los papeles del archivo?

Las manías son intrascendentes, siempre que no provoquen sufrimiento y no interfieran con la vida normal. Así que después de ver este pequeño listado de 15 manías raras y no tan raras, siempre en clave de humor, creo que podemos mirarnos al espejo y ver que en el fondo todas las personas relacionadas con la archivística y la gestión documental somos “maniáticos normales”.

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